Cuando los héroes se convierten en villanos

Resulta fascinante escuchar estos días, tras el triunfo electoral del PP, la interpretación que se hace de los votos. Según los vencedores, si les has votado has querido:

-Decirle a Zapatero que se está equivocando con su política nacional. A pesar de que estás votando para unos puestos municipales y regionales.

– Apoyar todas las políticas sociales, económicas, de educación, etc no sólo las de los próximos cuatro años, también TODAS las que ellos han hecho anteriormente. Te gustan todas. Sin excepciones.

– Demostrar a los antiparquímetros que se equivocan y que estás de acuerdo con el SER, con cómo se ha hecho la M-30 y con la deuda que se ha contraído para construirla.

– Decir que no te preocupan los escándalos de corrupción protagonizados por integrantes del PP. Y que crees en su inocencia plenamente. Vamos, que no hace falta que les juzguen.

Etc, etc, etc. El caso es que, si mal no recuerdo, las papeletas únicamente incluían la lista de mangantes que quería que ocupara el sillón durante los próximos cuatro añazos, no había ninguna opción para dejar tu opinión sobre nada más. Y esto sigue siendo el principal fallo de esta “democracia” en la que no tenemos derecho a ser consultados, como pueblo soberano que somos, sobre las cosas importantes que nos afectan.

Podría extenderme mucho más, pero prefiero dejarlo para más adelante para añadir más trasfondo al ideario político de algún supervillano… ¿o para un superhéroe?

Pero el principal motivo de escribir esta entrada es una reflexión sobre lo que ha pasado con los antiparquímetros, por ejemplo.

Después de más de un año de protestas, de manifestaciones, de actos vandálicos contra los parquímetros, de pintar y repintar las rayas del SER, ahora resulta que en los distritos más combativos se ha votado mayoritariamente al PP. Aunque el PSOE prometió quitar los parquímetros si ganaba.

Mi primera impresión fue que estos resultados deslegitimaban completamente a los colectivos anti-SER. No voy a entrar de nuevo en el tema de que es otra interpretación parcial e interesada sobre qué significan los votos. Prefiero centrarme en esa sensación que se le debió de quedar a más de uno cuando creyó que su lucha no estaba respaldada por sus propios vecinos…

¿Qué pasa si la gente a la que tratas de salvar, de proteger, de pronto te dicen que no quieren tu protección o tu ayuda? ¿Qué pasa si aceptan una injusticia que tú ves clarísimamente y te piden que lo dejes estar?

Creo que es una situación excelente que, llevada bien, obliga a que los jugadores se hagan muchas preguntas sobre sus personajes y sobre su moralidad. Tanto si elige obedecer el mandato popular o rebelarse (pública o secretamente) contra él, es muy probable que la situación del Super cambie. Algunos le considerarán un cobarde por no hacer lo que tiene que hacer, pero si se rebela su estatus puede pasar a delincuente o, incluso, a terrorista. ¿No es genial?

 

“No considero el resultado electoral como una aprobación de los parquímetros, y por tanto seguiré luchando contra este impuesto revolucionario del alcalde”

Lo mejor es explorar estas opciones durante el juego, hay muchos posibles enfoques y, después de todo, los Pjs siempre tienen la última palabra.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s